Un corazón abierto y un cráneo a prueba de giles
jueves, 21 de marzo de 2013
Levantarme temprano y oler el frio (Si!, oler el frio), me recuerda... A las 13 cuadras eternas caminadas con el jumper arriba de las rodillas, medias de lycre,manos metidas adentro del puño del buzo color militar con mangas cremita al estilo universidad yankee,nariz fría que goteaba,auriculares escuchando los piojos para que mi día sea más leve..Mientras puteaba porque tenia que ir al colegio y a cada obrero que me decía algo.
lunes, 25 de febrero de 2013
Lo he intentado. Vaya si lo he hecho. He probado a cambiar. A sonreír cuando no me apetecía, a seguir los consejos de los demás aunque no me parecieran buenos, a llorar por cosas que no me producían tristeza y a reírme de otras que sí. Probé a ser como ellos. A integrarme en su mundo perfecto. Desde el cual, nada ni nadie podía bajarles. Allí eran felices siendo monstruos, haciendo daño, causando dolor, siendo crueles. Fue entonces cuando me di cuenta. Yo no era así. No podía fingir. No era capaz de hacer daño porque sí. Ni de reírme de gente que sufría por ello. No, no lo soportaba. Y entonces pensé. ¿Por qué soy yo la que tiene que cambiar? Ya sé que los números no están a mi favor pero, creo que no soy yo la que debe ser diferente, sino el resto el que debe hacerlo.
Solo me pasa a veces. Me escondo en un laberinto de sentimientos que luchan por encontrar la salida. Todo en mí es un caos. No encuentro una razón para seguir adelante. Mi mente se nubla y no consigo pensar con claridad. Los días se me pasan rápido. Apenas soy consciente de lo que hago. Soy un títere de mi propia mente. Un nudo se forma en mi garganta y mi estómago ya no siente animales revoloteando en su interior. Ya nada parece importar. Las cosas se vuelven insignificantes y ya no eres tú. No estás viviendo, solo te limitas a respirar y volver a sumirte en un profundo sueño inundado de pesadillas.
Todas las noches que me mato, resucito con el desayuno. Solo me calmo si salgo a la selva y me pierdo por un rato sin rumbo. Ya no le busco la vuelta, ya sé bien a que huele lo que me duele y lo que me gusta; lo que me suelta, lo que me tienta y lo que me asusta. Bonito día en Celina que de bonita le queda un poco. Ayer nos tocó y hoy me toco. Mañana tal vez no te vuelva tan loca, no me vuelvas tan loco y nos vuelva a tocar y te diga: "mi vida, ésta vida sin vos es peor que jugar con Dios a las escondidas". Bombón que cuando camina le gritan: "vos tenés tanto de todo y tantos tan poco". Todas las noches que te extraño, resucito con el desayuno
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